El portal
Dos caras del mismo portal: lo que ven sus clientes y el panel desde el que trabaja su equipo.
Para el cliente
- Su patrimonio, su evolución, cómo se distribuye y las posiciones que lo forman, siempre con la fecha de las cifras.
- Documentos, con una tarea cuando alguno se tiene que firmar.
- Mensajes con su asesor (no sirven para dar órdenes).
- Letra grande, pensado primero para el móvil, en catalán y castellano.
- Su rentabilidad neta de aportaciones, comparada con una referencia.
- Movimientos, tareas pendientes y las notas del asesor.
- Una forma de pedir una reunión.
- Avisos por correo de que hay algo nuevo, nunca el contenido.
- Acceso familiar, según lo autorice el titular.
Para el despacho del asesor
- Todos los clientes y los totales de la firma en un solo lugar.
- Una sola bandeja para todos los mensajes.
- Publicar el fichero maestro: comprobarlo, ver qué ha cambiado, publicarlo y deshacerlo.
- Ver el portal tal como lo ve un cliente y abrir su ficha.
- Enviar documentos a un cliente o a muchos.
- Ver quién tiene un instrumento determinado.
- Alertas según los límites propios de la firma y un semáforo de cumplimiento.
- Notas a muchos clientes, con confirmación de lectura.
- Exportación del registro de accesos.
- Un equipo con permisos limitados.
Algunas de estas funciones usan hojas opcionales del fichero maestro. Lo que el fichero no contiene, el portal no lo muestra.
Extractos bancarios al fichero maestro
El despacho puede leer los PDF de extractos de los bancos y pasarlos al fichero maestro. El asesor revisa lo leído, añade lo que los extractos no dicen y obtiene una hoja de cálculo o un borrador para publicar. No interviene ninguna IA: los PDF se leen en memoria y nunca se guardan. Cada banco tiene su propio lector.